desde hace un tiempo, concretamente desde que estoy en montana,
me pasan algunas cosas inexplicables que me tienen intrigada:
primero: no consigo terminarme ni uno de los libros que comienzo: he probado con todo. empecé con los de mi clase de literatura americana y claro, como algunos eran un tostón empecé a aficionarme a eso de dejarlos a medio, y cuando me quise dar cuenta ya tenía 4 en lista de espera. uno de ellos que había empezado con anterioridad, que me gusta y que, de verdad, quiero terminar. pero aún así me dije: quizá si encuentro un libro que de verdad, de verdad, quiera leer, a lo mejor me lo termino. ya van 6, y subiendo...
segundo: pienso menos antes de quedarme dormida. sueño mucho. recuerdo todos y cada uno de mis sueños al despertarme. en general mola bastante, porque todas las mañanas me levanto con alguna historieta para entretener a mi compañera de piso durante el desayuno. aunque claro, algunos sueños no me gustan un pelo...
tercero: no necesito beber tanta agua como antes. ni siquiera cuando como verduras, ¡o lentejas! esto también tiene su lado positivo, porque yo soy de las que se tiene que salir del cine justo al final de la película porque no se aguanta más... aún así, me preocupa un poco...
cuarto: mi piel está más seca. mi pelo más liso. mis rizos más cursis, parezco una de esas americanas con ondas al agua de serie para adolescentes. quizá tenga esto que ver con lo tercero. ¡o con lo segundo!
quinto: no se me olvidan las cosas. no me dejo las llaves en casa ni me olvido de dar recados. no se me pasan las citas importantes ni la hora de ir al gimnasio. no me olvido de los correos que tengo que contestar, ni de las cosas que quería escribir. ni de los libros que tengo que leer. ni de los sueños que tengo que contar...
abrasador al pecho, y me caigo al suelo muerto :)
4 comentarios:
sucesos curiosos los tuyos... qué suerte tienes con lo de pensar menos antes de quedarte dormida, yo sigo siendo incapaz de mantener la cabeza quieta cuando más lo necesito.
y en lo que respecta a tu tercer punto, en mi caso habría que decir algo así como: "no necesito beber", quitándole lo de "tanta agua como antes". Supongo que ciertos vicios anti-recuerdos pasan a ser placeres moderados. Sin más. Qué lujo! Qué privilegio! Qué lindo que la mera existencia sea a veces lo más feliz y bonito que podamos tener.
en fin, que por lo que puedo leer, todo muy bien por la Montana.
besossss.
enhorabuena por tu proceso de desintoxicación :) me ha encantado esa frase prestada de algún ex-miembro de alcóholicos anónimos, así que la repito: qué lindo que la mera existencia sea a veces lo más feliz y bonito que podamos tener. amén!
jejeje... supongo que la frase ya estaba escrita y quizás mentada en alguna reunión de individuos en proceso de desintoxicación, ¡aunque yo no lo sabía!
mancapaz
yo también quiero curly hair
Publicar un comentario