¿y si no hay despedida?
¿y si no hay nada más?
como dos personas
que se cruzan cada día
en el mismo punto,
de camino al trabajo,
se miran y se sonríen
al pasar
como dos trenes que
coinciden en un punto
del camino, y
se hacen paso
como si no fueran a verse más,
sabiendo que mañana,
a la misma hora,
si Dios quiere,
el destino los volverá a juntar
como los dos extremos
de esta cremallera
rota
imposible de ajustar
o de separar
porque ya no tiene arreglo
yo sé que las historias vienen y van
¿será esta la noche en que todo cambiará?
¿en que todo encajará?
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